Como ya se ha dicho en otra sección de la web, la emigración a Cuba fue un fenómeno importantísimo en la historia de Buiza.


Carlos Lombas me envía un extracto del libro Castellanos y Leoneses en Cuba: El Sueño de Tantos, de Juan Andrés Blanco Rodríguez [ed.Ámbito, Valladolid, 2005, ISBN8481831492] donde se habla de la importante presencia de los leoneses en Cuba.

Colonia Leonesa de Cuba



Los leoneses constituirán el grupo más numeroso dentro de los promotores del Centro Castellano y ellos encabezarán asimismo la creación de sociedades “provinciales”. Ambas iniciativas son lógicas, al ser León la provincia de la región de la que proceden más emigrantes entre los castellanos y leoneses.

La Colonia Leonesa de Cuba es la segunda asociación de sus características que se crea en el ámbito del Centro Castellano. En 1914, por iniciativa de un grupo de leoneses procedente del Centro Castellano entre los que destacan Vidal González, Policarpo Muñiz, Cayetano Tejerina y Gregorio Valbuena, a los que se le unieron muy pronto Daniel Peñón y Garcilaso Rey, dos de las figuras más destacadas de la futura Colonia, se constituirá una Comisión Gestora con vistas a dar los pasos necesarios para difundir entre los leoneses residentes en Cuba, fundamentalmente en La Habana, la idea de una asociación de carácter benéfico y recreativo y realizar las primeras gestiones para la creación de la misma.

[…]

La primera actividad realizada por la Comisión Gestora será la organización de una romería de ambiente leonés a celebrar el 7 de junio del año en curso con ocasión de la entrega de un estandarte de la provincia concedido por la Diputación Provincial de León. En la proclama de la convocatoria se hace una primera referencia a la Colonia Leonesa de Cuba, aún sin fundar. El éxito de asistencia a la mencionada romería anima a la Comisión Gestora a realizar una convocatoria firmada por Garcilaso Rey dirigida a todos los leoneses residentes en La Habana contando con el apoyo del Centro Castellano. El 29 de Julio de ese mismo año tiene lugar la reunión presidida por D. Emilio Cuenllas y actuando como secretario el mencionado Garcilaso Rey, de la que saldrá la constitución de una primera asociación llamada Club Leonés. Los protagonismos personales que se manifiestan en la elaboración del Reglamento por el que ha de regirse el club determina que este no inicie su andadura con un carácter aglutinador, lo que provocará que en agosto de ese mismo año se constituya una nueva asociación denominada Club de la Colonia Leonesa.

Hasta junio de 1915 coexistirán ambas asociaciones con un escasísimo número de socios y reducida actividad, al margen de las recriminaciones mutuas, lo que las inclina a dar los pasos necesarios para superar la división constituyendo una única sociedad, hecho que tendrá lugar el 10 de junio de 1915 con la renuncia de ambas juntas directivas. El 18 de ese mismo mes la Junta General de Elecciones proclama la única candidatura presentada que está encabezada por un destacado leonés residente en La Habana, Manuel Álvarez Valcárcel, con Leovigildo González de secretario. La práctica totalidad de los integrantes de la primera junta directiva de las dos asociaciones leonesas existentes hasta entonces forma parte de esa primera junta.

[…]

Sin embargo los recelos no desaparecieron a pesar de las manifestaciones de vocación integradora y aglutinadora de todos los leoneses y, antes de cumplir los tres primeros meses de su mandato, la junta directiva presenta su dimisión el 15 de septiembre del año en curso, convocándose nuevas elecciones a las que se presentan dos candidaturas. Por mayoría de votos el 14 de noviembre es elegida una nueva junta presidida por el anterior vicetesorero, Simón Blanco, con Secundino Díez de secretario. A partir de ese momento, la nueva asociación que durante un tiempo mantendrá la denominación de Club de la Colonia Leonesa, iniciará una existencia con menor conflictividad interna y una mayor actividad en beneficio de sus socios, cuyo número crece significativamente en los siguientes años.

[…]

Surge la Colonia Leonesa de Cuba con la finalidad de aglutinar y estrechar las relaciones entre los leoneses y sus familiares residentes en Cuba. Persiguen también desarrollar la vinculación con la provincia de origen de sus asociados contribuyendo a difundir y enaltecer todo lo tendente a honrar la provincia de León. También se plantea trabajar por el engrandecimiento del Centro Castellano, sin que en ningún momento se manifiesten reticencias de carácter regionalista. Tiene como especial finalidad facilitar diversas actividades recreativas y culturales en beneficio de sus socios y, de modo muy particular, prestar ayuda moral y material a los socios que por enfermedad o indigencia la precisen. Se tenderá a auxiliar también a los coprovincianos no socios, dentro de las posibilidades de la Colonia.

A pesar de la existencia de algunas iniciativas dirigidas a disponer de una sede específica propia, la Colonia Leonesa desarrolla su actividad en los locales del Centro Castellano y, tras la incautación de los bienes de este ocuparán las distintas sedes de la Agrupación de Sociedades Castellanas, actualmente en Neptuno 519 de la capital habanera.

La Colonia Leonesa se rige por un reglamente que sigue el patrón común del conjunto de asociaciones del ámbito del Centro Castellano, si bien con alguna diferencia derivada de ser la institución que cuenta con un mayor número de afiliados. En él se determina la estructura, funciones y gobierno de la asociación. El primitivo reglamento será modificado parcialmente en varias ocasiones. El gobierno de la Colonia Leonesa está encomendado a una junta directiva integrada por un presidente, dos vicepresidentes, un tesorero, un vicetesorero, un secretario, un vicesecretario, 39 vocales titulares y 10 suplentes. Los cargos de secretario y vicesecretario se eligen dentro de la junta. Estos cargos son gratuitos y honoríficos, elegibles y reelegibles cada dos años, con renovación parcial de la mitad de la junta cada año. Anualmente se nombra a los presidentes de las distintas secciones, básicamente de Propaganda, Fiestas y Panteón social.

Para ser miembro de la junta se precisa un tiempo como socio que en principio se fija en dos años y, naturalmente, estar al corriente de las cuotas. El proceso de elecciones está minuciosamente regulado en el reglamento y controlado por una Comisión Electoral con dos secretarios escrutadores.

[…]

La Sección de Fiestas reviste gran importancia, ya que las actividades recreativas son algunas de las más importantes de la Colonia, particularmente en los primeros años de su existencia. A estas actividades festivas se dedica una parte significativa del presupuesto y pueden ser gratuitas para los socios o “de pensión”, generalmente con la finalidad de recoger fondos con algún objeto determinado. La Sección de Propaganda se encargará de la organización de algunas campañas dirigidas a obtener fondos o bienes para la Colonia u otros fines. La Sección del Panteón se encarga de todo lo relacionado con la adaptación, mantenimiento y utilización del mismo. Generalmente su presidente será el vicetesorero.

También existen otras secciones con una finalidad determinada y con una duración variable. Así, de 1937 a 1939 existe una sección encargada de la finca Villa Ana María, que la Colonia adquirirá en Arroyo Arenas, cerca de La Habana. En 1938 se creará la Sección de Intereses Morales y Materiales que, de hecho, sólo existirá ese año. Existe asimismo una Comisión de Glosa con las funciones ya mencionadas de supervisión económica y administrativa. Semestralmente debe rendir un informe ante la Junta General, aunque en ocasiones se hace con una periodicidad más amplia.

Al igual que otras colonias, la leonesa cuenta con asesoría médica y jurídica. La primera tiene como misión investigar e informar sobre la situación de los socios que demandan subvención por enfermedad, labor que corresponde al médico de la sociedad, que es nombrado por la junta directiva. Varios miembros de esta actuarán mensualmente de vocales de visita teniendo la obligación de atender a los socios que hayan solicitado ayuda. La asesoría jurídica estará a partir de diciembre de 1929 y durante un largo tiempo a cargo del letrado José Manuel Vidaña.

[…]

Desde los primeros años de su existencia la Colonia Leonesa se encarga también de proporcionar a sus socios y familiares un servicio de enterramiento en el cementerio Colón de la capital habanera. En Marzo de 1918 los miembros de la junta directiva Julián Herrero y Francisco Pellón proponen la adquisición de una parcela en el mencionado cementerio al “objeto de construir un Panteón para los asociados y sus familiares”. Aceptada la propuesta, en el mes de Mayo se decide por mayoría adquirir una parcela de 120 metros cuyo costo asciende a 1200 pesos, nombrándose una comisión para iniciar la suscripción con objeto de recaudar los fondos necesarios. Dicha suscripción tiene éxito incluso entre los leoneses no asociados y pronto se obtienen con holgura los fondos necesarios. […]

Los ingresos ordinarios proceden de las cuotas de los socios que empiezan siendo de 0,5 pesos al mes. Las esposas de antiguos socios suelen aportar una cantidad algo menor. Existe una cuota de ingreso de 5 pesos para los nuevos socios. Junto a las donaciones extraordinarias y suscripción de bonos de socios y paisanos, se obtienen fondos de diversos concursos y distintas inversiones, fundamentalmente en bonos de la Compañía Cervecera y del Centro Castellano. […] En el apartado de gastos, una buena parte del presupuesto se dedica al Fondo de Auxilio y Beneficiencia, que también se nutre de donaciones extraordinarias. […] Como el capítulo de gastos fijos no es muy amplio y contando con las donaciones y cuota extraordinarias, la Colonia Leonesa consigue realizar una serie de inversiones que incrementan su capital social. En 1938 dispone de 20.976 pesos, lo que es una cantidad considerable para la época. […]

La dinámica Colonia Leonesa de Cuba vio progresivamente reducida su actividad, como ocurre con el resto de las asociaciones de españoles que no desaparecieron, tras la revolución de 1959. Sin embargo, hoy en día sigue existiendo y trabajando por mantener el contacto entre leoneses y descendientes de leoneses residentes en Cuba –especialmente en La Habana-, manteniendo vivo el recuerdo y la vinculación con la provincia de la que proceden y con España. Hoy sigue siendo la Sociedad Castellana y Leonesa con mayor número de socios, 899, de los que son españoles 280, viviendo aún 71 de los nacidos en la provincia de León. Algunos de estos han podido, con la ayuda de la Diputación Provincial, volver a visitar la tierra de la que salieron hace décadas.


Dos textos publicados en un libro llamado Cariñoso Homenaje a la Santísima Virgen del Valle en Buiza de Gordón (León) [1959, Imprenta Moderna, León] dan testimonio de la nostalgia por la tierra y de la vivencia de la revolución cubana, respectivamente.

Humilde homenaje dedicado a la Virgen del Valle, Patrona de la "Sociedad Hijos de Buiza en La Habana", en el día del 15 de Agosto y en la fiesta que en su honor se conmemora.

¡Oh! Virgen del Valle, únicamente el que está lejos de Ti sabe la dulce emoción que se experimenta a tu recuerdo. Tú eres a quien da el póstrer adiós el emigrante, cuando con los ojos empañados de lágrimas por la pena y el dolor abandona a sus queridos padres, hermanos, hogar y el rincón querido donde vió la luz primera, el lugar donde pasó sus infantiles juegos y al darte el último adiós (quizás para siempre) piensa: ¿volveré? ¿no volveré? ¡quién lo sabe! únicamente Dios puede descifrar los inescrutables designios de cada criatura.

Y después, a través de los mares y los años, cuando los primeros hilos de plata aparecen sobre sus sienes, siempre hay un recuerdo perenne en la mente del que te rezó en su niñez ¡Oh, Nuestra Señora del Valle! ¡Oh, nombre bendito! Tú sabes cuán fervorosamente se descubre aquél que tiene la suerte que después de pasar largos años en lejanas tierras, vuelve al hogar querido de sus mayores, y Tú que fuiste la que diste el último adiós, eres también la primera que regocijada le das la bienvenida, lo cual le hace olvidar todas las penalidades sufridas en su larga ausencia y lleno de noble emoción exclama al pasar por tu frente: Bendita, bendita seas Virgen Querida, pues tu recuerdo siempre me acompaña, lo mismo en mis alegrías que en mis tristezas y cuántas acciones reprobables se habrán evitado nada más que con acordarse de tu inmaculado nombre.

¡Oh, Virgen del Valle! Los miembros de la Sociedad "Hijos de Buiza", en La Habana, ponen a tus plantas las emociones más nobles de sus corazones.

Manuel Lombas García
Soneto escrito en la Prisión de la Cabaña, con motivo de cumplir condena, acusado de pretender huir de Cuba en "Bote".

Virgen del Valle, en la prisión sombría,
yo recordé tu nombre inmaculado,
en mis plegarias te hube suplicado,
vieran pronto la luz mejores días.

Que el terror, el dolor y la impudicia
que hoy azotan a la perla Antillana,
tengran pronto final y que el mañana
sea de dicha, de amor y de justicia.

Acércate al Señor, Virgen del Valle,
y dile al Hacedor de estos mis ruegos
que el alarido del blasfemo acalle.

Que vuelva a ondear la solitaria estrella,
que una Cuba feliz tengamos luego,
y que tanto dolor no deje huella.

Dr. Antonio Lombas García