La zona donde se encuentra Buiza, es decir, el montañoso tercio norte de León, salió del Neolítico hacia el año 900AC coincidiendo con las invasiones de los celtas. Estos ocuparon también la zona que ahora es Asturias y Galicia y acabaron desarrollando una cultura propia: la Astur. Partes de la actual provincia de León estuvo ocupada por los cántabros y los vacceos pero no es el caso.

La primera mención sobre los astures es del historiador romano Liciniano, hacia el 180AC. Parece ser que por aquel entonces los astures constituían una cultura de castros formada por 22 tribus que vivían sobre todo del pillaje de las regiones del sur, correspondientes al resto de la provincia y el norte-noroeste de castilla.

Hay que esperar hasta el 29AC para tener un informe detallado de la zona de León y los astures por parte del historiador Estrabón. Este habla de unas gentes recias aficionadas al pan de bellota y la cerveza que gustaban de comer en corro y cuyas mujeres parían en los campos. Destaca también el carácter belicoso de este pueblo que llegó a agotar la paciencia de los generales romanos.

El triunfo de estos sobre los astures no llegó hasta la caida de Lancia, ciudadela situada entre los ríos Porma y Esla, en el 25AC a causa de una traición de una tribu hermana. El posterior sometimiento y el traslado de los astures hacia las zonas más llanas del sur acabó por destruir definitivamente la cultura castrense durante el siglo I después de Cristo. Posteriormente los astures se mostraron como excelentes guerreros en la conquista romana de las islas británicas.

Tenemos un testimonio de la presencia romana en la zona precisamente en la calzada de la que aún se conservan muy escasos y deteriorados restos en la Collada de San Antón. Esta ruta, que fue durante siglos la conexión principal entre Asturias y la meseta, contribuyó decisivamente a modelar la historia de Buiza.